Un presupuesto adecuado

Cuando se nos estropea algo en casa, la lavadora, la nevera, aparece una gotera, el coche… cualquier cosa y lo tenemos que arreglar si o si, lo esencial, lo primero que debemos de hacer es pedir un presupuesto. No podemos echarnos a la ligera y contratar sin saber lo que nos va a costar por que luego vienen las disconformidades y los problemas con las personas que nos han solucionado el problema pero con las que no estamos de acuerdo con el precio que nos han dado.

El coche no arranca, poneros en situación, te hace falta porque tienes que ir a trabajar con él, esta semana te apañas con el de tu mujer pero lo lleva al taller esa misma tarde para que lo tengan cuanto antes. Lo primero que debes de hacer es pedir un presupuesto arreglar coche. Esta es una de las primeras cosas que debes de hacer, no puedes irte del taller sin saber  cuánto te va a costar la reparación, debes de andar sobre seguro, no todo es válido.
Lo mismo pasa para hacer una reparación en casa o arreglar algún electrodoméstico. No todos entendemos de averías en aparatos eléctricos por lo que si la lavadora deja de lavar el técnico debe de decirnos cuanto nos va a costar la reparación, ya que dependiendo del tiempo que tenga el aparato y de los que nos cueste el arreglo haremos una cosa u otra, si no nos sale rentable es posible que la mejor opción sea comprar una nueva.

Para saber si estamos en lo cierto es  primordial saber el coste de la reparación con antelación. No nos podemos dejar llevar por las prisas detener todo solucionado y volver a la normalidad, debemos de andar sobre seguro sabiendo lo que nos va a costar el arreglo, porque una vez realizado el trabajo no podremos reclamar porque pensamos que es muy caro o no estamos de acuerdo con lo que se ha hecho. La información es la base del éxito, si contamos con todos los datos, podremos tomar la decisión acertada, en caso contrario es posible que paguemos más de la cuenta por una reparación que a lo mejor no merece la pena hacer, para acertar siempre, lo mejor es contar con un presupuesto por escrito de las reparaciones que se van a hacer y del valor de estas. Así acertamos seguro.